Animales
exóticos, parte del legado que dejó Michael Jackson
a su muerte
Por Shaun Tandon
LOS
ÁNGELES (AFP) — Un chimpancé bailarín,
cuatro jirafas y muchos animales exóticos más: el
excéntrico ícono pop Michael Jackson dejó a
su muerte mucho más que un legado artístico.
Para
delicia de la prensa sensacionalista y la consternación de
los grupos de defensa de los animales, Jackson creó un zoológico
privado en Neverland, su finca de 1.050 hectáreas en las
colinas de Los Olivos, en el estado de California (oeste).
Mientras
la suerte que correrá la hacienda todavía no se define,
casi todos los animales fueron trasladados a diferentes lugares
en los últimos años, a medida que los problemas personales
y financieros de la estrella se agigantaban.
La
mascota más famosa de Jackson, el chimpancé Bubbles
(Burbujas), adoptado de un laboratorio médico en 1985, vive
desde hace cuatro años en el Centro para Grandes Simios de
Florida, según dijo la directora del refugio, Patti Ragan.
Jackson
no apoyó financieramente a Bubbles y nunca visitó
al chimpancé en esa reserva, dijo Ragan a la AFP.
"Hasta
este momento, todas las donaciones para su cuidado han provenido
de personas que ayudan al centro. Dependemos de donaciones",
dijo.
En
la página web del refugio, una foto de Bubbles ilustra un
llamado del centro a las contribuciones.
Ragan estimó un costo de 16.000 dólares anuales para
cuidar a cada mono. Un chimpancé puede vivir 50 años.
Cuando
Jackson tuvo hijos, entregó a Bubbles a Bob Dunn, un entrenador
de animales de Hollywood.
Contactado
por AFP, Dunn declinó hacer comentarios, explicando que se
encontraba en una negociación para dar declaraciones exclusivas
sobre Bubbles.
El
entrenador Bob Dunn dijo al diario británico News of the
World que Jackson consideraba al mono como "su primer hijo"
y regularmente lo visitaba.
La
asociación de defensa de los animales PETA denunció
que es difícil seguirle la pista a la mayor parte de los
animales que pertenecieron a Jackson.
Lisa
Wathne, especialista en animales exóticos en cautiverio de
PETA, se mostró particularmente preocupada por dos orangutanes
enviados a un particular en Connecticut y reptiles que recibió
un zoológico en Oklahoma.
"Muy
frecuentemente inclusive las personas que tienen buenas intenciones,
como seguro es el caso de Michael Jackson, no tienen la habilidad
para cuidar adecuadamente a estos animales", dijo.
"Y
desafortunadamente en el caso de Michael Jackson hubo problemas
financieros que llevaron a que estos animales fueran esparcidos
por todo el mundo. Francamente, no sabemos adónde fue a parar
la mayoría".
En
2006, PETA presentó una queja ante autoridades estadounidenses
denunciando que los animales exóticos eran maltratados, lo
que originó una inspección del lugar que no halló
evidencia de abusos.
Los
dos tigres de Jackson, Thriller y Sabu, fueron trasladados a una
reserva animal en California, dirigida por la ex actriz Tippi Hedren.
La
fundación Voices of the Wild, que posee un refugio animal
en Arizona, adoptó a las cuatro jirafas, varios reptiles
y varios pájaros exóticos, entre ellos el que era
considerado su favorito, el loro del Amazonas, Rikki.
Freddie
Hancock, fundador y director del grupo sin fines de lucro, extendió
una invitación a los fanáticos de Jackson a que envíen
donaciones para poder mantener el refugio.
"Creo que él amaba a los animales. Y cuando eres un
individuo que ama a los animales, los animales lo saben", dijo
Hancock a la AFP.